Me he intentado aguantar las ganas pero he sucumbido a la atracción de Facebook. Y la verdad es que el invento de marras tiene cosas muy atractivas: la inmediatez, la facilidad de uso, la reciprocidad,... . Hay puedo seguir colgando links a artículos interesantes de Leopoldo Abadía, de Arturo Pérez Reverte, de Federico,..., fotos de los fines de semana y viajes con los amigos,...
Incluso puedo acceder desde el móvil mientars juego al golf, voy en tren o estoy en el cine.
Durante estos 45 meses en muchas ocasiones he tenido la sensación de que en el blog entraban gentes que no eran mis invitados y que llegaban aquí por azar, confusión o mala leche. En Facebook se acabó. Solo mis amigos tienen acceso a mi perfil.
Así que ya sabéis, nos vemos en Facebook (buscando por mi nombre y apellidos me encontraréis)
Un saludo y hasta otra.