martes, 25 de noviembre de 2008
Despedida y cierre
El lunes le tocó el turno a Heineken Arano. Inciso. Esta planta navarra , aparte de estar ubicada en un lugar idílico, en un valle en el que lo último que esperas es encontrarte una fábrica de cerveza, es la fábrica dónde se fabricó (elaboró) durante muchos años la marca Keler (casí tan famosa en Sanfermines como la calle Estafeta). Fin del inciso. Vendrán otras fábricas en las próximas semanas que también echen el cierre (Pepsi Mallorca, una importante bodega riojana, Alcasa en Cariñena, Campofrío en Ólvega o en Valencia,...).
Y eso que el sector de la alimentación es un sector refugio porque comer comemos todos (y todos los días). No quiero pensar como estarán en otros sectores.
Y no es lo malo que se cierren estas fábricas. Las empresas propietarias, haciendo uso de la libertad de mercado, concentran fabricaciones, ajustan gastos y en algún caso, aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid para dar carpetazo a algo que compraron en su día. Los trabajadores son prejubilados, recolocados en otras plantas (opción que en España siempre nos parece horrible ) o simplemente despedidos.
Para mi lo peor de todo esto, es el conocimiento que se pierde. Personas de 50 ó 52 años se van a su casa, después de 30 años, o más, elaborando cerveza, o atendiendo una lavadora de botellas, o controlando la fermentación de un vino. Y colocan en su lugar, o a una máquina, o a un tipo jovén, inexperto, pero, eso sí, con flamante master debajo del brazo.
La facturación se recuperará, las ventas volverán a subir y seguiremos comiendo frigopies o bebiendo Yuste sin notar la diferencia, pero algo se habrá perdido, quizás para siempre.
En los dos últimos años desde mi puesto , me ha tocado prejubilar a tres compañeros que juntan 100 años de experiencia (!se dice pronto¡). Hemos intentado aprender todo de ellos, que nos tranmitiesen experiencias, vivencias, anécdotas, pero nos habremos dejado mucho por el camino.
Sobre todo, porque como decía el otro día alguien, están más preparados para afrontar crisis porque ya han vivido otras, iguales o peores, pero sobre todo porque estaban entrenados o acostumbrados a vivir/trabajar con menos medios de los que tenemos ahora.
P.D.: Esta entrada me la han inspirado las jubilaciones/despidos de Sebastián Alvaro , el director de al Filo de lo Imposible y de Ramón Trecet de Dialógos 3 de Radio Nacional de España. Por mucho que lo intenten lo que pongan en su lugar no será, de hecho no lo es, ni la mitad de bueno.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Un universo de cartón piedra
En carne propia
viernes, 14 de noviembre de 2008
La entrada más importante del año

jueves, 13 de noviembre de 2008
Muerte
Y esta sociedad, aborregada, que aún ahora no parece darse cuenta de lo que se nos viene encima (que coño, de lo que esta aquí) traga con todo.
Matan a dos militares en un país en guerra, y los medios de comunicación, y la ministra, nos dicen que han muerto en un atentado terrorista, y a tragar. A ver, que ya somos mayorcitos. Tenemos tropas en paises con conflictos bélicos, lo que se vienen a llamar guerras, y las guerras es lo que tienen, que cualquier día se te llevan al otro barrio. Ni atentado terrorista ni pollas. Sales a la calle en un blindado, armado hasta las cachas (un poco incomodo el uniforme para ayudar ya es) y a algun taliban hijo de puta, se le puede ocurrir que lo mismo no estás para ayudar sino para joderle el chiringuito.
Nos tienen que hablar de la muerte, como de la crisis, como de casí todo, a cucharaditas, a sorbos, como mucho, no nos vaya a sentar mal.
Por eso cae tan mal que a dos españoles los maten en la guerra. O que haya un valiente , Iñaki Arteta, por más nombre, que estrena una película que habla de unos pocos que hacen la vida imposible a otros pocos, lamentablemente, con el silencio complice de muchos. Y como la película trata de la muerte a tragos, no es conveniente que la veamos, y se estrena en ocho o diez salas en toda España. O que “Alegría” que habla de otra muerte a lo bestía, más cobarde si cabe, que es el aborto, como se estrena con el apoyo de la Iglesia, sea calificada en El País como una porquería de película o una basura solidaria (Javier Ocaña, El País, Sábado 8 de noviembre de 2008).
Y lo de los muertos de la guerra civil. De verdad, ¿no tenemos nada mejor que hacer que desenterrar muertos de hace 70 años?. ¿A quién beneficia?. Claro, como esos muertos son poco más que unos pocos huesos, son asumibles. No empachan. Nos enseñan una calavera, o una tibia y un un tipo nos cuenta que pertenecio al tio abuelo de una prima suya, que era muy buen tipo, pero que los fachas lo mataron para que el capitán del tercio se beneficiara sin remordimientos a su parienta. Pues cojonudo.
Eso es lo que se llama mirar hacia delante, pero mucho, porque como dijo Keynes (a lo mejor no fue él) a largo plazo todos calvos.
De verdad.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Igualito que aquí
Hay dos enormes diferencias entre lo que hemos visto en América y lo que vemos aquí.
La primera es de orden visual. Tanto en la celebración de la victoria, como en el discurso de
McCain no hemos visto ni una bandera de los respectivos partidos, ni banderas de alguno de los 50 estados. Sólo banderas de Estados Unidos.
La otra diferencia, más importante, más de fondo es que gane quien gane hay cosas que en Estados Unidos no van a cambiar. Obama no va a dar tregua a los que quieren acabar con su país, ni con lo que los americanos defienden (que es lo que deberiamos defender aquí, empezando por la libertad individual). Hará cambios. sí, pero cambios mayoritariamente de politica interna (salud, economía).
Y entonces es cuando los progres europeos (lo de los españoles que lo comparan con ZP es una broma de mal gusto) que han tenido ocho años de escusa con Bush, sacaran su verdadera cara, que no es la de la defensa de los demócratas frente a los republicanos (ambos partidos están a la derecha del PP, por ejemplo), sino un antiamericanismo enfermizo.
Pero, pobrecicos, que disfruten de los telediarios de los próximos días.