sábado, 7 de junio de 2008

Mi dieta de la semana

De verdad que intento mantener una dieta a lo largo de la semana. Pero es muy difícil.
Os cuento, como ejemplo, mi dieta de esta semana.

Lunes
Desayuno una cuajada y un cortado. A funcionar.
A lo largo de la mañana me tomo un café en Zaragoza, y otro en Logroño. Como en casa. Lentejas estofadas, cortesía de la Tía Carmina. Un yogur y otro cortado. Por la noche, dado que cuando como legumbres no se debe cenar más que fruta o yogur, y puesto que ya he dado buena cuenta de las cerezas que me regalo el afamado recolector de cerezas, dos yogures y punto.
Martes
Me voy a Madrid. En el AVE te dan de desayunar así queme visto y salgo hacia la estación. Mi gozo en un pozo, porque hay huelga y no hay i desayuno, ni video ni nada (bueno, sí, una pila de Heraldos). Cuando llego a Madird, casi desfallecido, me tomo un café y no puedo evitar la tentación de una porra. Primer fallo de la semana.
Siempre que estoy en la oficina de Madrid, y pese a la abundante oferta existente en los alrededores, de todo tipo y condición opto por la comida casera de Los Jardines (C/Raimundo Fdez. Villaverde 73). El dueño es un tipo super-curioso llamado Loren, que se define a si mismo como el último mohicano de la restauración madrileña. Ensaladita, filete a la plancha y cuajada. Pretendo no cenar, pero como quiera que he jugado 9 hoyos en el Centro Nacional de Golf (gracias a las buenas artes del "gestor") cuando llego a Atocha me como un sandwich vegetal y una CocaCola Zero. Segundo fallo (bueno, solo medio fallo).
Miercoles
Voy a Cataluña. Antes de salir de casa, el cafecito y cinco galletas. A media mañana acompaño a un compañero a fumar y en O´Cachelo (el restaurante menos malo de los alrededores de nuestras oficinas de Barcelona), almuerzo una tortilla de verduras. Otro medio punto de fallo. Pero ya no como. A la hora de la cena, en el hotel (Novotel Sant Joan), y rodeado de los frikies que concursan en "Al pie de la letra" ceno una escalibada y un steak tartar. Me convezco a mi mismo de que hoy me he portado bien y ido una botella pequeña de Luis Cañas.
Jueves
Cuando llego al bar de la oficina no hay luz, así que el cafe tendrá que esperar. Para cuando lo haya, me compro tres rosquillas integrales. Salgo corriendo dirección Gerona. EL cliente al que voy a ver ha reservado mesa y menu. Así que "arros casolá" en Cal Barrató, que pasa por ser la cantina de Acebsa, uno de los `principales fabricantes europeos de aislantes de cobre, en Riudellots de la Selva. Cuando terminamos por la tarde, en Monells, em el Ampurdán, e tomo una CocaCola y a base chupachups llego a casa ( a las 12:30 de la noche y con mucho sueño).
Viernes
Nuevo viaje en AVE. Desconozco si continua la huelga. Me arriesgo (todo sea por estar cinco minutos mas en la cama). Puedo desayunar en el tren. Bien. Cafe con leche, un bollo y un yougur. A la hora de comer. de nuevo en casa del amigo Loren. Gazpacho, lacón a la plancha y cuajada (es casera). Por la mañana, haciendo entrevistas, me he tomado dos cafes, uno de ellos del Strabucks, que me da que lleva bastante más azúcar de lo estrictamente necesario. Por fin, después de una semana muy movida ceno en casa. Gazpacho y fiambre de pollo asado.

Ya veis que no es fácil, puesto que entre viajes, comidas y cenas, hay muchas posibilidades de salirse la dieta. Lo voy consiguiendo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

De verdad, que lo que más me ha impresionado de todo lo que has contado es que seas capaz de acompañar a un compañero a fumar. Lo que hay que leer; pero tranquilo, que me la guardo. Tu hermana la fumadora.

Anónimo dijo...

Y a tu mujer cuando le hincas el diente ?

Anónimo dijo...

Yo me pregunto,........ y cuándo has trabajado chavalote..... y todas esas comidas, las he pagado yo?

Coca colas, vino, Starbucks, viajes en AVE, fumar, jugar al golf,...., qué quedó de la planificación, la gestión y seguimiento, el feedback, los rapport (herramientas fundamentales de la nueva cultura empresarial).

Y luego, te esperaría Lupita con una buena ración de muslitos y pan (lo sé, era poner lo fácil).... Eso es vida.

En fin, recuerda que cada trabajo que encuentra el Inem nos cuesta 1.000 euros a los españoles.