Ya empieza a ser tradición que una vez recogido el belén, el árbol, las felicitaciones (este año muchas menos, por cierto),...llegué un paquete con remitente del
perro neozelandés.
Aparte del hecho de que el
pater familia se esfuerza para que dicha carta llegue fuera de la Navidad (él, que es muy "progre" no felicita la Navidad, felicita el año - pero el cristiano ¿eh?) cada año es el mismo ritual. ¿Qué será este año? ¿Vales de comida, lotería, otro CD?.
A ver, a ver. Una postal, creación de Carla. Muy graciosa. El texto, como siempre muy emotivo. Y un paquete. ¿Dinero?¿Preservativos?¿una bala?. Leo. Es algo para pasar mejor la crisis. Ah! Entonces seguro que es una de las tres cosas mencionadas.
Pues no. Es una pastilla de jabón. Cuadradita y blanquita ella. Ahora lo entiendo. No es que envíe las postales con retraso, es que aprovecha las fiestas para hacer estas cosas.
Porque claro, este año, ha tenido que:
1) Conseguir grasa. Pese a lo que podáis leer por ahí, el jabón bueno bueno se hace con grasa humana. Nada de aceite de oliva, ni el de freir las pechugas. Donde haya una grasa de nalga, o un poco de grasa perineal...que se quite lo demás. Eso sí, conseguirla es un problema. Pero el PN (perro neozelandés) que es un tio de recursos, aprovecha una noche de luna llena para hacerse con un pedazo (a mí, mi jabón me ha tocado con pelo negro y rizado, por eso conozco la procedencia. Si alguno tiene un pelo clarito y liso es de chino. Todo el mundo sabe que los fiambres chinos abundan. Solo tienes que pillarlo antes de que lo conviertan en pato laqueado).
2) La sosa. Y además sosa pura. !Toma ya!. Tu entras al Corte Inglés y le dices a la dependienta : " Por favor, kilo y cuarto de sosa o hidróxido sódico". Y te lo dan (bueno te advierten que lleves guantes y que no te mojes porque te vas a quemar). Pues no!!. Aprovechando las vacaciones y la baja producción de la fábrica donde trabaja, distrae unos kilitos (espero que ese día fuese en coche a trabajar). Además de ladrón de tumbas, distrayendo propiedades de la empresa. Esto se pone ineteresante!!.
Vale. Ya tenemos los ingredientes. Ahora toca estar solo en casa. Porque, por muy químico que seas, y mucha seguridad que tengas, la sosa es la sosa. ¿O es que le has permitido a tu hija hacer el jabón, manipular la sosa? Ay, madre mía!!! Casi prefiero liarme a mamporros con el padre macarra que le quita a mis hijos los juguetes en los areneros en los Pilares que dejar que mi hija manipule productos químicos.
Total que se pone el hombre en plan Flipy, con sus guantes, sus gafas, las ventanas abiertas,... Verás que ni contemplo la posibilidad de que hayas utilizado horas laborales para esto.
Mezclamos, añadimos, quitamos, enfriamos, probamos. Ya tenemos el jabón. Ahora solo queda el proceso de envasado y envío (me imagino a la parienta por detrás diciendo: ¿No se quemará alguno?¿Será seguro?.
Pero el avezado químico esta seguro. Me surge una duda. ¿no le habrás enviado la carta a los
padres de Ian (por cierto , si lo leeis enhorabuena por el blog. Es chulísimo). Si lo has hecho, prepárate que en Guantánamo hay sitio para tí.Y otra cosa. Que sepas que hay gente que en lugar de utilizarlo para lavar lo va a usar para lubricar.
Para el año que viene, temeros lo peor. Aprovechando su estancia en tierras burgalesas, y sus conocimientos de química nos envía un orujo casero.
Fuera de bromas. Siempre hace mucha ilusión recibir vuestro paquete.
Y siempre sorprende.
Gracias y un abrazo muy fuerte-