lunes, 16 de agosto de 2010

Porque amo este deporte

Ayer se celebró la última jornada del último grande de la temporada, el PGA Championship.
Dado que en este país en el que vivimos, si no pasas por caja no puedes ver el golf (ni el fútbol, ni el rugby, ni,ni,ni...) seguí el final por internet (www.myp2p.tv).
Como suele suceder, si hiciesen una película con este final, la gente protestaría por exagerados.
Un jugador, Bubba Watson, finaliza el torneo con un resultado de -11. Es líder y se va a la casa club esperando a los jugadores con opciones que terminan tras él. Es la 1:30 de la madrugada (7 horas menos en Wisconsin). Rory McIlroy falla en el último hoyo se queda a un solo golpe. Es una pena. Martin Kaymer emboca un putt de unos 5 metros y con -11 se va a la casa club de co-líder.
Por detrás viene Dustin Johnson también con -11. En el 16, par 5, consigue un birdie. Doce bajo par, líder en solitario y dos hoyos por jugar.
En el 17, un par 3 larguísimo, y el "signature hole" del campo, consigue el par. Al 18. Un par le basta para ganar el torneo, su primer "major". Un bogey le llevaría al desempate con Kaymer y Watson.
La salida se le va a la derecha, entre el público. Cuando la gente se aparta (increíble ver el pasillo de gente por el que golpea), la bola reposa en la arena. Desde la tele no se ve si es rough, un bunker,... D.Johnson se coloca coge un hierro largo y ataca la bandera. Bolazo impresionante que se va al espeso rough a la izquierda del bunker. Tensión. Kaymer y Watson no saben si tirar bolas, si esperar,... Johnson da el tercer golpe y deja la bola a tres metros de la bandera. Putt muy asumible para un profesional. Putt para ganar un grande. Kaymer y Watson dejan de entrenar. Saben que tienen muy pocas opciones.
Johnson golpea y...!falla¡. Bueno, habrá desempate a tres.
Pero, no. Un momento. Un árbitro se acerca a Dustin Johnson todavía en el green y le comunica que tiene dos golpes de sanción por apoyar el palo en el segundo golpe. Estaba en uno de los más de 300 bunkeres del campo. Se había avisado a los jugadores por activa y por pasiva: cualquier superficie de arena del campo es un bunker. Y por tanto no se puede apoyar el palo. Y si lo haces, dos golpes de sanción. Las imágenes son claras, el jugador lo reconoce (le cuesta pero lo hace) y las reglas son las reglas.
Habrá desempate de dos a tres hoyos.
Sigue la tensión. Primer hoyo. Birdie para Watson. Segundo. Birdie para Kaymer. Cuatro días, 74 hoyos y todo se decide en un hoyo. Tres de la madrugada. Las sombras se alargan en Kohler, Wisconsin. Acabarán jugando con luces como en "La Leyenda de Vagger Vance".
Las dos salidas se van al rough de la derecha. Bubba golpea primero. Ataca la bandera y se va al agua. Kaymer juega conservador. Un boggie le debería bastar para ganar el torneo. Bubba golpea por tercera vez (4º golpe por la penalización). Al búnker. Kaymer tiene la bola a 5 metros de la bandera. De tres. Dos putts le separan de su primer grande.
Bubba Watson golpea desde el bunker, la bola se eleva, cae, rueda, toca el hoyo y se sale. !!!! Joder ¡¡¡¡ De infarto.
Kaymer golpea el cuarto. Medio metro.
Bubba emboca su sexto golpe.
Kaymer se pone a la bola, se retira, calcula, practica y golpea. ¡Dentro! . Gana el PGA Championship.
Son casi las cuatro de la mañana y me voy a la cama pensando que estos jodidos pastores escoceses no pudieron inventar un deporte más bonito y más emocionante.

1 comentario:

Anónimo dijo...

FELICIDADESSSSSS, CUASI CUARENTONNN